Rigor técnico
Cada expediente se analiza de forma individual, diferenciando los hechos acreditados de las manifestaciones, hipótesis o interpretaciones.
Dos mundos que rara vez se dominan a la vez — la técnica constructiva y el seguro — y una trayectoria profesional construida precisamente en su intersección.
Soy Albert Masarico Pujol, Arquitecto Técnico, Ingeniero de Edificación y Perito Judicial. Mi trayectoria profesional se ha desarrollado principalmente en el ámbito de la peritación de seguros, la construcción, los daños materiales y la responsabilidad civil.
A lo largo de mi actividad me he especializado en el análisis técnico de siniestros en los que resulta necesario combinar conocimientos de construcción, valoración de daños, determinación de causas y análisis de las obligaciones derivadas del contrato de seguro. Mi trabajo comprende tanto la investigación y valoración de los daños como el estudio de su origen, la existencia de relación causal, la posible atribución de responsabilidades y el análisis de las garantías, límites y exclusiones contempladas en las pólizas.
Una parte especialmente relevante de mi trayectoria se ha desarrollado en siniestros vinculados con el sector de la construcción: Todo Riesgo Construcción, responsabilidad civil de empresas constructoras — explotación, daños a colindantes, patronal, profesional, productos y post-trabajos — y Seguro Decenal de Daños.
He intervenido igualmente en expedientes de daños por agua, incendios, daños eléctricos, avería de maquinaria, robo y actos vandálicos, pólizas multirriesgo y daños materiales de diversa naturaleza. En el ámbito del fuego, cuento además con formación acreditada específica en investigación y peritaje de incendios: determinación de origen y causa, análisis del escenario y contraste de hipótesis causales.
Esta experiencia permite abordar cada expediente no únicamente desde la identificación física del daño, sino desde una visión conjunta que comprende la causa, el mecanismo de producción, el alcance económico, la responsabilidad y su encaje dentro del contrato de seguro.
Mi actividad profesional me ha permitido intervenir de forma habitual en expedientes para compañías aseguradoras, gabinetes periciales, mediadores, empresas, profesionales del sector de la construcción y otros agentes vinculados a la gestión de siniestros. Esta experiencia proporciona un conocimiento práctico y de primera mano del funcionamiento del sector asegurador: sus procedimientos de tramitación y los criterios técnicos con los que se analiza un siniestro desde dentro.
El conocimiento de la Ley de Contrato de Seguro y de los condicionados de las pólizas constituye una parte fundamental de mi metodología. No se trata únicamente de determinar cuánto cuesta reparar un daño: es necesario establecer previamente qué ha ocurrido, por qué ha ocurrido, qué daños guardan relación con el hecho analizado, quién puede resultar responsable y cómo debe interpretarse técnicamente la cobertura aseguradora.
Cada encargo sigue un proceso de análisis estructurado que, según el caso, comprende:
Para la valoración de los daños se aplican criterios técnicos y económicos adaptados a cada caso, utilizando referencias profesionales del sector de la construcción y sistemas de valoración cuando resultan necesarios.
La actividad pericial exige actualización permanente: la formación continua y el estudio de cada expediente forman parte esencial de mi metodología profesional.
Desarrollo mi actividad principalmente en Barcelona · Cataluña · Comunidad Valenciana. Con disponibilidad para actuaciones en el resto de España.
Una forma de entender la peritación
Un buen dictamen debe reconstruir técnicamente lo sucedido y ofrecer una conclusión que pueda comprenderse y defenderse ante una aseguradora, un abogado, una empresa, un particular o, cuando resulte necesario, ante un órgano judicial.
Cada expediente se analiza de forma individual, diferenciando los hechos acreditados de las manifestaciones, hipótesis o interpretaciones.
La conclusión no depende de quién realiza el encargo. Se evita afirmar aquello que no pueda sostenerse técnicamente.
Un dictamen solo es útil si lo entienden quienes deciden: el cliente, el abogado, la aseguradora o el juez. Escribo para que se entienda.
Cada afirmación relevante se apoya en inspección, datos y documentos trazables, de modo que la conclusión pueda defenderse ante quien sea necesario.